Piedra Partida, Calderetas, Charcón.

Piedra Partida, Calderetas, Charcón.

El pasado fin de semana, teníamos programada una excursión de lo más interesante. Diego, un compañero y amigo de Buitre del T.D. II de media montaña había organizado una salida con unos compañeros de su trabajo desde Toledo. El plan era hacer la Alcazaba y el Mulhacem por sus caras nor-estes. Pero cinco días antes estuvo nevando en la sierra y aunque en los días siguientes no hizo frío alguno, las caras nortes seguían con hielo y consideramos que estaba peligroso. Con lo cual decidimos hacer un cambio de planes. La ruta alternativa seria llegar a Piedra Partida el viernes por la noche. El sábado por la mañana salir dirección al Puntal de los Cuartos. Para dirigirnos a la Atalaya, pasando por el Pico del Cuervo, hasta el Puntal de Vacares y dormir en las Calderetas. Al día siguiente remontada al Puntal de las Calderetas y vuelta al coche hasta el Charcón.

Caras note heladas Alcazaba, Mulhacem

Espectacular vista de las nortes. Alcazaba y Mulhacem.

Antes de pasar a detallar la ruta quisiera comentar algunos aspectos del grupo, que la verdad es que me encantaron. En primer lugar: la motivación, condición imprescindible para salir al monte y sobretodo para realizar una ruta exigente. En segundo lugar el compañerismo, otra de las condiciones que exige la montaña y en tercer lugar el desparpajo y el buen rollo que se mascaba en el grupo. Gente simpática, espontánea y graciosa que la verdad es que me han hecho pasar un fin de semana de lo más entretenido.

El grupo amanece en Piedra Partida

Parte del grupo se prepara para la caminata

Tras un ajetreado día, finalmente el viernes 17 de Octubre a las 8 de la tarde nos vimos todos en el Fali, un bar de Cenes de la Vega, donde ponen unas buenas tapas, así que quedamos allí, para que nuestros amigos Toledanos degustasen aunque brevemente las tapas Granadinas. Tras un par de cervezas nos pusimos en marcha, todavía teníamos que dejar la maltrecha furgoneta de Diego en el Charcón (nada mas salir de Toledo empezó a dar problemas, pero llegó a su destino). Con mi furgoneta y la de Buitre subiríamos todos hasta la cadena que hay en la pista de tierra que llega hasta el refugio de Piedra Partida. A partir de esta cadena 2000 mts mas o menos. Comenzamos la aproximación sobre las 11 de la noche y llegamos al refugio (2400mts) sobre las 1 de la mañana. La noche estaba cerrada por lo tanto la visibilidad no era muy buena, mi frontal no esta mal, pero nada comparado a la linterna que traía Magano que era capaz de alumbrar como si fuéramos de día, la verdad es que fue de mucha ayuda, porque aunque la ruta no tiene complicación en un momento dado me pude dar cuenta de que no íbamos en buena dirección pero en seguida rectificamos y conseguimos llegar al destino sin complicaciones. El refugio estaba en bastantes buenas condiciones, este verano hicieron reformas, quitando la chimenea y arreglando los cerramientos, que falta le hacía. Han puesto una mesita de piedra en el centro, donde cenamos. Era ya tarde y el grupo estaba cansado, ya que ese día se habían levantado a las 5 de la mañana, para trabajar, después del trabajo salieron de viaje hacia Granada y luego la aproximación, estaban reventados.

Yo decidí dormir fuera del refugio, hacía una noche muy bonita, llena de estrellas y no hacia nada de frío, mas tarde, algunos del grupo espantados por los ronquidos de algún desaprensivo…., decidieron salir a disfrutar del silencio exterior para poder pegar los ojos.

Para la mañana del sábado quedamos a las 8, pero la mayoría del grupo acostumbrado a madrugar salieron de los sacos bastante antes que yo que la verdad es que me gusta remolonear todo lo que puedo. En cualquier caso a la hora convenida estábamos todos desayunando y preparando las mochilas para la ascensión. Esta jornada sería en la que mas desnivel ganaríamos. Desde el refugio, tratamos de ir por la curva de nivel para ver si encontrábamos algún barranco que tuviera algo de agua para rellenar las cantimploras, pero para mi sorpresa estaban todos secos, así que no pudimos rellenar y tuvimos que remontar en máxima pendiente, para alcanzar la loma de los Cuartos, desde donde hay una vista increíble de los Lavaderos de la Reina. Una vez en la loma continuamos hasta el puntal de los Cuartos (3158 mts). Algunos del grupo iban bastante fuertes a muy buen ritmo. Nos reagrupamos, aprovechamos para comer un piscolabis, un cigarrito rápido y continuamos la marcha, ahora habría que perder altura, para llegar al collado de los Escarpes y remontar a la Atalaya(3135 mts), o pico de la Justicia, desde donde podemos ver una pareja de Buitres Leonados volando en círculos sobre nuestras cabezas. Estamos en la cuerda de los tres-miles y

resalte rocoso.

Diego protegiendo un resalte rocoso.

tenemos que hacer sube y baja que son un poco “rompe piernas” pero el grupo los supera con mucha dignidad. Después de la Atalaya bajamos al collado de las Buitreras, para volver a remontar al Pico del Cuervo (3144), volvemos a descender al collado de Vacares, para remontar hasta el puntal de Vacares (3136 mts) y en esta ascensión nos encontramos unas crestecitas con resaltes muy sencillos, pero que hay que progresar con manos y pies. Aprovechamos Diego y yo, para cubrir al grupo para que las superen y así puedan sentir lo que es la escalada en alta montaña. Las conseguimos superar sin dificultad y llegamos a lo alto del Puntal de Vacares, desde donde podemos divisar un Aguila Real pasando fugaz hacia la Contraviesa, también se pueden ver las lagunas de las Calderetas donde pasaremos la noche, aunque aún nos quedará lo mas tortuoso: la bajada. Un caos de bloques de meca esquistos, mal llamados “pizarra” se apelmazan sin ton ni son teniendo que buscar a cada paso una correcta colocación del pie, para no caerte al suelo. La bajada se hace pesada y al llegar a las lagunas algunos del grupo que estaban bastante fuertes quieren subir a la Alcazaba, pero el cansancio ya se hacia notar y si queríamos legar de día a nuestro vivac tendríamos que hacerlo corriendo con el mínimo peso, así que por unanimidad decidimos disfrutar de la tranquilidad del lugar y pasar la tarde descansando para reponer fuerzas para la jornada del día siguiente.

Pasamos una tarde-noche muy agradable de charla y risas. Cenita y a los sacos. Antes de vivaquear, advierto al grupo, acerca de los zorros que rondan la sierra buscando incautos que se dejen algo de comida al descubierto, para poder rapiñar cuanto sea posible. Con lo cual es conveniente cerrar bien las mochilas y dejarlas cerca nuestra, donde las podamos controlar. Una vez en los sacos y el grupo prácticamente dormido hace aparición un “raposo” conocedor de cuando puede pertrechar su mezquino plan.

Sigiloso se acerca al grupo y coge la primera mochila que pilla, por suerte para nosotros y para desgracia suya es sorprendido en su incursión y se ve obligado a soltar el botín y correr a toda prisa, alumbrado por el foco de Magano.

A la mañana siguiente vuelvo a ser el mas perezoso, pero a la hora pactada estamos todos desayunando y preparando las mochilas.

 

Laguna Calderetas.

Laguna Calderetas atardeciendo

Esta jornada será casi toda de descenso, pero antes de comenzar con la bajada, tendremos que remontar hasta el Puntal de las Calderetas (3066 mts), hace un fuerte viento, que nos hace un poco desagradable la estancia en la cumbre, así que decidimos no demorarnos y continuar por la cuerda de los tres-miles hacia el Puntal de Vacares y descender hasta el collado, una vez allí cogemos la vereda de la laguna de Vacares, atravesando los prados de Vacares con una vista realmente espectacular de las nortes. Llegamos a la Majada de los Asensios, donde decidimos hacer una paradita, quitarnos ropa, ya que hemos descendido bastante y la temperatura va subiendo conforme perdemos altura, tras un picoteo continuamos las marcha. Seguimos la vereda que nos lleva hasta el refugio de la Cucaracha (1750 mts). El paisaje va cambiando considerablemente, dejamos atrás la alta montaña, para adentrarnos en la media montaña, en un bosque de Encinas, Robles, Pinos y un sotobosque de una rica biodiversidad, de lo mas disfrutón. Continuamos con la bajada, hasta llegar al Vadillo, donde tendremos que cruzar el río y alcanzar la Vereda de la Estrella. Aquí se nota la accesibilidad de este lugar. Hordas de gente circulan por la vereda como si fuera la Gran vía. Estamos ya cansados de la caminata del fin de semana y después de no encontrarnos casi a nadie en la excursión, nos sorprende un poco que la vereda de la Estrella esté tan transitada, pero bueno son los últimos coletazos del fin de semana y el lugar no deja de ser realmente bonito.

Llegamos al Charcon (1100 mts) y Buitre, María y Maro nos están esperando con unas cervezas fresquitas que nos saben a gloria.

Y concluyendo con esta entrada, quisiera agradecer a todo el grupo, por ponerse en manos de GranAlpina y muy especialmente a Diego por ser un pedazo de compañero y guía de montaña.

foto de grupo

Foto de grupo al terminar la excursión

 

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